En esta entrada nos disponemos a aproximar una definición de tecnología educativa, apoyándonos en diversas fuentes y en el desarrollo de la disciplina. De esta manera, le daremos al lector interesado un contexto desde el cual ubicar las herramientas que ofrecemos en este blog y esperamos despertar su interés en el tema... ¡Comencemos!
Intuitivamente, hablar de tecnología educativa (TE) nos sugiere hablar de herramientas tecnológicas (medios y recursos) con potencial de uso en la educación. Dichas tecnologías han seguido una evolución técnica a lo largo del tiempo por la cuál han expandido su espacio desde lo meramente gráfico hacia lo audiovisual y hasta táctil, y sufren actualmente una fuerte tendencia a la integración con el internet.
Pero para comprender en mayor profundidad el fenómeno de la tecnología educativa, resulta necesario abordarlo desde una definición más amplia considerando el diseño y control de los procesos de enseñanza que incluye importantes aportes de disciplinas diversas como la sociología, comunicación, teoría curricular, etc.
La raíz de la TE se encuentra en la formación militar de EEUU en la segunda guerra, que buscaba la instrucción de los ciudadanos de manera efectiva para desarrollar capacidades militares según sus tareas. Esta visión unidireccional de la enseñanza apoyada por la técnica, se intensifica en las siguientes décadas donde los medios de comunicación aumentan su presencia y a la vez surgen teorías psicológicas conductistas del aprendizaje. En la década de los 60, la TE se expande en diversas instituciones académicas y a distintos países. Aquí alcanza su techo la enseñanza programada como intento de un diseño tecnológico de la educación. Para los 70, la disciplina obtuvo un cierto consenso en su definición como "procedimientos basados en conocimiento científico para diseñar y aplicar programas educativos de modo sistemático y racional" (Area Moreira, 2009).
En los 80 y 90 la TE sufre una crisis basada en los cuestionamientos a su perfil tecnocrático y concepción demasiado racionalista de la enseñanza. La ingeniería educativa que se planteaba estaba separada de la influencia de los centros educativos y los profesores, a su vez que no se correspondía con los aportes de la pedagogía.
| Evolución histórica de las tecnologías resumida (Castañeda et. al., 2020) |
Desde entonces la disciplina para algunos autores, ha sufrido una crisis de identidad tanto por la búsqueda de una perspectiva más holística que reciba influencia de muchos campos de estudio, como por el desarrollo exponencial en las capacidades de los dispositivos tecnológicos.
Castañeda y colaboradores (2020) proponen que para definir la identidad de la TE, es necesario ampliar la definición de tecnología, que es vista normalmente de forma instrumental, como un conjunto de aparatos, hacia una conceptualización que sume otros puntos de vista de la cuestión. Si incorporamos la práctica cultural y la intervención social de la tecnología podremos distinguir mejor su relación con la educación y como condicionan nuevas formas de alfabetización y modelos culturales y de pensamiento.
En dicho intento por lograr una reconceptualización de la TE, los puntos fundamentales de análisis en esta época pasan por el estudio de los medios y tecnologías de la información y comunicación, y su influencia directa en la difusión y el acceso al conocimiento, tanto en los espacios educativos tradicionales, como por fuera de ellos (educación no formal).
Así, nuestra misión actual, en tanto docentes, se encuentra en buscar nuevas formas y desarrollar distintos mecanismos para utilizar todas aquellas herramientas que la tecnología actual nos provee, adaptándolas a nuestra labor pedagógica diaria.
Siguiendo lo propuesto por Litwin, en "Programación de la enseñanza", lo antedicho no sólo nos servirá para romper con rutinas de enseñanza que datan de antaño, de contextos socioculturales abismalmente distintos a los actuales sino que, más importante que ello, pueden funcionar en los alumnos como factor motivacional, sumándole interés a las actividades dadas, como asimismo mejorar los canales de comunicación entre pares y con relación al docente.
Así, si bien la tecnología no es imprescindible a la hora de impartir conocimientos, creemos que su utilización, a modo de colaboración en nuestras clases, puede servir con múltiples propósitos didácticos, abriendo nuevas puertas hacia la transmisión de conocimiento y al mismo tiempo posibilitando la creación de espacios de comunicación directos con los alumnos.
Fuentes:
|
No hay comentarios.:
Publicar un comentario